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5 razones para despedir a un cliente tóxico. Que alivio

El cliente tóxico es aquel que no solo hace más difícil tu trabajo sino también tu existencia en este mundo. Sistemáticamente se encarga de consumir toda tu energía hasta debilitarte física y psicológicamente para que termines aceptando todos sus pedidos.

El cliente tóxico sabe cómo imponerse. Utiliza cualquier táctica y artificio para tenerte bajo su mando y dominarte completamente. Cuando te das cuenta de lo que está pasando, ya es demasiado tarde. Te encontrás debilitado como para hacerle frente y volver a establecer una relación comercial sana nuevamente.

Hoy en día, el cliente tóxico abunda en rubros como diseño gráfico, desarrollo web, desarrollo de software y muchos otros como nuestro servicio de streaming, generalmente asociados con resultados poco tangibles antes del comienzo del trabajo. Pero debo reconocer que también han aprendido a expandirse a otros campos y podés encontrarlos ya casi en cualquier lugar. Por eso te recomiendo estar alerta.

En este artículo te daré algunas claves para identificar los clientes tóxicos y unas cuentas razones por las que deberías despedirlo.

¿Cómo identificarlos?

Todos nos hemos encontrado alguna vez con un cliente tóxico y no nos hemos dado cuenta de su carácter hasta pasado cierto tiempo (a veces cuando ya es demasiado tarde).

Los clientes tóxicos son auténticos expertos del camuflaje, y se mostrarán como personas amables y encantadoras para ganarse tu confianza, pero en cuanto puedan pondrán en marcha su maquinaria para exprimirte al máximo sin que tú prácticamente te des cuenta.

Su modus operandi es buscar empresas con un servicio de soporte a los que poder manejar a su antojo y hacer crecer su rentabilidad a costa de tu tiempo y dinero.

Algunas de las características que suelen compartir la mayoría de los clientes tóxicos son:

1- Quieren que hagas todo lo que te piden.

Por muy absurdo o técnicamente inviable que sea, si ellos te piden una cosa, quieren que la hagas. No hay discusión posible. Son esos “caprichos” que al inicio aceptas para ganarte su confianza, pero que cada vez serán más numerosos y acabarán dirigiendo tu trabajo.

2- Cuestionan tus conocimientos y habilidades.

No les importa si eres un experto en la materia. De hecho te han contratado porque eres si víctima bonachona y sabes que harás todo lo que te pidan. Por supuesto, les importa muy poco tu opinión y te lo harán saber. No directamente, pero poco a poco verás como lo que les dices le entra por un oído y les sale por otro.

3- Todo es para ayer.

La palabra urgente pierde todo su significado en su boca. Tareas que tendrían que estar hechas hoy mismo y a las que dedicas todo tu tiempo, resultan no tan importantes y acabarán en el fondo de algún cajón.

4- Quieren que estés a su completa disposición.

No importa el día y la hora. Si ellos levantan el teléfono, quieren que estés siempre al otro lado. Te dirán que prefieren no mandarte correos electrónicos porque terminan antes contándotelo por teléfono. Pero es mentira. No lo hacen porque quieren tener tu atención a todas horas y no soportan esperar.

5 – Pagan tarde y discuten tus tarifas.

Todo les parece caro y te pedirán que les hagas un descuento a la mínima oportunidad. Y para colmo de males, muchos de ellos te pagarán tarde y mal, e inventarán mil excusas (incluyendo la falta de calidad de tu trabajo) para conseguir una rebaja o declinar pagarte lo pactado.

6- Absorben toda tu energía.

Cuando lleves un tiempo trabajando con un cliente tóxico, descubrirás que tu energía vital va descendiendo poco a poco hasta alcanzar niveles mínimos. Te notarás cansado, irritado, agobiado… Y si no pones remedio pronto, el estrés afectará tarde o temprano a tu propia vida personal.

¿Por qué debo despedirlo?

Un mal cliente es manejable (hasta cierto punto), pero un cliente tóxico es alguien de quien debes alejarte lo antes posible.

Aquí tienes algunas razones para hacerlo:

1- Aumentará la rentabilidad de tu negocio.

Aunque pueda parecer lo contrario, los clientes tóxicos no son tan rentables como piensas. Sí, puede que paguen todas tus facturas a tiempo, pero el dinero que le has cobrado no cubre ni de lejos el tiempo que le has dedicado, y mucho menos, el coste personal que te ha supuesto trabajar con él.

2- Disfrutarás más de tu trabajo.

Al despedir a tu cliente, tendrás más tiempo y energía para dedicarlo a tu trabajo y ser más eficiente. Podrás poner todo tu esfuerzo en lo que verdaderamente te gusta y eso te hará más feliz.

3- Tus buenos clientes te lo agradecerán.

Porque podrás dedicarles más tiempo, en cantidad y en calidad. Tu relación con ellos se reforzará y será más productiva para ambas partes.

4- Ganarás confianza personal.

Volverás a recobrar tu nivel de energía y serás una persona más segura y alegre. Tu estrés desaparecerá y tu vida personal no se verá afectada por tu vida profesional.

5- Mejorará tu reputación.

Gracias a tu confianza renovada y a la recomendación de tus mejores clientes, tu imagen se verá reforzada y actuará de polo de atracción para nuevos e interesantes clientes.

Acerca de David Gill

David Gill
Soy Desarrollador Web y a la vez Ingeniero en Sonido, me apasionan dos cosas: el mundo del Internet y la música que traigo conmigo desde que nací. La satisfacción de nuestros clientes es nuestra meta diria.